bueno aki os pongo una critica a lo sucedido, y bueno declaraciones de marco, de barbera y lo q juzgaron pedrosa, lorenzo y rossi...........
Barberá: "Iba a 230 km/h y he estado a punto de matarme" - • Simoncelli provoca, con un brusco giro, la caída del español en plena recta

Simoncelli se gira en la moto instantes después de provocar la caída de Barberá en Mugello. Foto: AFP / VINCENZO PINTO
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EMILIO PÉREZ DE ROZAS
MUGELLO / ENVIADO ESPECIAL
Se pudo matar. Claro que se pudo matar. La carrera de 250cc que, como casi siempre, estaba comandada por Álvaro Bautista, que volvió a cometer un error garrafal y destruyó todas sus posibilidades de victoria en otra caída absurda, acabó en manos de dos impetuosos pilotos, los jóvenes Marco Simoncelli (Gilera) y Héctor Barberá (Aprilia). Italiano y español tienen 21 años y mucha hambre. Alguien diría que demasiada, pero no es cierto. Es imposible aspirar a algo en este duro deporte sin pelear por cada palmo de asfalto.
Cuentan que la Aprilia
pata negra de Barberá es mejor, mucho mejor, que la Gilera de Simoncelli. Puede. El caso es que ni uno ni otro pudieron escaparse de su rival a lo largo de las 21 vueltas de que constaba la prueba. Y, claro, llegaron al inicio del último giro igualados. Tan igualados, que el español se pegó al colín del italiano, fue apretando sus dientes, engranando marchas, una tras otra y, justo cuando iba a meter sexta, es decir, cuando estaba coronando los 230 kilómetros por hora y se disponía a salir del rebufo del italiano para superarle e iniciar la última vuelta como líder, Simoncelli giró bruscamente a su izquierda e hizo saltar por los aires al de Dos Aguas.
A UN PALMO DEL MURO
Barberá aterrizó a dos palmos del muro de meta, es más, llegó a golpearse ligeramente, mientras su Aprilia quedaba destrozada y Simoncelli escapaba hacia la tercera victoria de su vida. Dirección de carrera no dijo nada. Todo el mundo consideró inapropiada, innecesaria, suicida, la maniobra de Simoncelli. El equipo de Barberá reclamó, pero los comisarios dijeron que no vieron nada sancionable.
"He ido a ver a Marco, sí, y le he felicitado por la victoria", explicó Barberá, que añadió: "Me podía haber matado pues, en ese momento, iba a 230 kms/h. Le he dicho que está bien que quiera parecerse o imitar a Rossi pero que, si es así, sepa que
Vale jamás hubiese ganado una carrera así, ¡jamás!".
Simoncelli, cómo no, salió al paso de estas acusaciones. "No creo que Héctor, que las ha hecho muy gordas, sea el más indicado para hablar, para quejarse. Me había pasado varias veces en ese punto aprovechando que su moto es mucho más potente que la mía y, en esa vuelta, he tratado de dificultarle el adelantamiento pero juro que no pensaba que estaba tan cerca".
GRAN PREOCUPACIÓN
Valentino Rossi, Dani Pedrosa y Jorge Lorenzo, líderes de MotoGP, juzgaron excesiva la maniobra de Simoncelli. "No sé por qué, teniendo más moto, ha querido juguetear hasta el final", comentó Rossi, reconociendo que su compatriota se había pasado. "En China", añadió Pedrosa, "se reunió la comisión de pilotos y estudiamos sancionar a quien se porte así, pero no llegamos a ningún acuerdo". "Lo que ha hecho Marco no tiene sentido y menos faltando aún una vuelta", dijo un inquieto Lorenzo.
Rossano Brazzi, técnico de Barberá, lamentó el incidente sobre todo porque le quitó la victoria a su pupilo pero criticó que "teniendo más moto, no se escapase. Si te puedes escapar, has de irte, de lo contrario te expones a que te pase esto".