V de Valentino V de Vendetta. Valentino Rossi vuelve a Italia buscando venganza. El año pasado sufrió en Misano la peor decepción del año y una de las más grandes de su carrera. Tuvo que retirarse y le dejó camino libre a Stoner hacia el título mundial. Este año, las cosas son muy distintas.
Rossi quiere vengarse por la decepción del año pasado.
Cuando un italiano habla de vendetta vale la pena tomarlo en serio. 'Valerossi' no puede quitarse de la cabeza la terrible decepción de la pasada temporada a estas alturas. Se retomaba la prueba de San Marino después de tres años de ausencia. Rossi llegaba a la cita enchufadísimo por lo que para él significaba correr en Italia, más cerca de los suyos que nunca pues vive a poca distancia del trazado. Entonces tenía problemas fiscales con el Ministerio de Hacienda italiano y era segundo en la clasificación general, por detrás de un fenomenal Casey Stoner. Una impresionante marea humana cubrió por completo el recorrido desde el domicilio de il dottore en Tavullia hasta la puerta del circuito. Son doce kilómetros de distancia.
Pero las cosas no salieron bien para el heptacampeón. Rossi optó por el entonces nuevo motor de válvulas neumáticas de Yamaha a pesar de no estar convencido de su fiabilidad. Sobre la pista, sólo pudo dar cinco vueltas antes de que se averiase el motor. Tuvo que abandonar, abatido. Las gradas eran un dramático cuadro congelado, enmudecido. El mundial se le escapaba a Rossi, en Misano, en Italia.
Cuán distinta es la situación actual. Los problemas con el fisco ya son historia, el líder no es otro que Valentino y son medio centenar los puntos de diferencia con Casey, mucho menos inmenso que ayer. Rossi sólo quiere venganza por la decepción de hace doce meses. Quiere redimir la imagen de entonces, asegurarse el mundial y brindar a su afición la alegría que entonces no consiguió ofrecerles.
Rossi lo expresó con suficiente claridad:
"La carrera del año pasado fue una gran desilusión para mí, el punto más bajo de la temporada. Fue especialmente triste porque ocurrió delante de todos mis fans. Pero ahora las cosas son muy distintas. He hecho dos últimas carreras fantásticas y me siento muy fuerte y optimista. ¡Quiero tomarme la revancha de la carrera de 2007!", exclamó el italiano. V de Valentino.
Il dottore no puede olvidar el impresionante apoyo de sus incondicionales el año pasado en la
'Caminatta Gialla', donde una marabunta se unió a favor del 'campionissimo' para demostrarle su apoyo. La Victoria tendría dedicatoria:
"Sé que habrá un ejercito de tifosi acompañándome. Espero que la carrera sea una gran fiesta para todos". Por el estado de forma de Valentino, por los puntos de ventaja, por el momento de Fiat, Ducati y Honda, da la sensación de que el anfitrión servirá a los contrincantes plato frío en Misano.